Carta a Jorge Alarte

Octubre 15, 2008

Reproducimos a continuación la carta que Volem i Podem le ha hecho llegar al Secretario General del PSPV-PSOE, con motivo de su elección en el XI Congreso Nacional

Estimado compañero Jorge Alarte,

En primer lugar queremos darte la enhorabuena por tu nueva responsabilidad en el partido. Este ha sido un Congreso intenso que ha puesto punto y final a un penoso camino de interinidad en el seno del PSPV-PSOE y eso es una buena noticia. Quizás quienes no militen en un partido político no lo sepan, quizás quienes llevan muchos años militando sólo en favor de sus propios intereses lo hayan olvidado, pero nosotros lo sabemos y no lo olvidamos: Ahora empieza el trabajo colectivo de apoyar al equipo que dirige el partido hacia el único camino que nos interesa: devolver a la ciudadanía de la Comunidad Valenciana la posibilidad de crecer en un una sociedad progresista, justa, igualitaria, solidaria y sostenible. En esta carrera de fondo que ahora inicias – en palabras de Jose Luís Rodríguez Zapatero- puedes contar con nuestro trabajo y nuestra lealtad.

Una cosa está clara: el XI Congreso del PSPV-PSOE ha optado por hacer un cambio en socialismo valenciano. Los dos candidatos que finalmente pedisteis el voto a los militantes así lo proponíais. Nuestras dudas, antes y después del resultado congresual, es si uno u otro equipo sería capaz de cambiar realmente, y por encima de los pactos necesarios para ganar el Congreso, la dinámica política y organizativa del PSPV-PSOE. Pensamos que en esa clave se ha producido tu victoria: la mayoría de los delegados y delegadas confiaron en que Jorge Alarte representaba mejor ese cambio necesario y por tanto sería capaz de conducirlo a buen puerto. Ahora eres tú quien tiene la máxima responsabilidad. Pero la nuestra, la de cada uno de los y las militantes, y la de Volem i Podem no es menor: Hemos de aparcar los debates congresuales y colaborar contigo en ese camino necesario hacia el cambio de verdad. El cambio que devuelva la ilusión al socialismo valenciano y ponga al PSPV-PSOE en disposición de gobernar las instituciones autonómicas y en los ayuntamientos. El cambio que nos permita ofrecer a nuestros ciudadanos un modelo político progresista que incremente la prosperidad,la justicia y el bienestar de todos los habitantes de esta tierra, con independencia de su origen y clase social.

Esa tarea nos preocupa enormemente. Para conseguir este cambio necesario hemos de ser capaces de revertir la situación del partido en la ciudad de Valencia. No sólo porque aquí vivimos, trabajamos, militamos y soñamos con un mundo mejor, sino también porque como dijimos en nuestro manifiesto fundacional: la recuperación de la confianza en la capital valenciana es la única vía para darle la vuelta al marcador en toda la Comunidad. Ello exige una reflexión profunda sobre qué pasa en esta plaza donde el PSPV-PSOE lleva 17 años perdiendo las elecciones. Ello exige dinamizar en la ciudad un tiempo nuevo para el socialismo valenciano. Exige energía, esperanzas y ganas de trabajar. Exige nuevas caras e ilusiones renovadas. La receta es sencilla: El cambio que propugnas a nivel del Comunidad Valenciana se ha de producir también, y sobre todo, por su peso demográfico y simbólico, en la capital de la Comunidad.

Los y las militantes que integramos Volem i Podem hemos trabajado para promover ese cambio en la ciudad por dos vías, apoyando a los candidatos a la Secretaría General que más se habían desmarcado del actual estado de cosas en el partido de la ciudad y elaborando documentos, entre ellos dos decálogos: uno sobre el partido que queremos y otro sobre la ciudad que queremos, que ponemos desde ahora a tu disposición.

La ciudad de Valencia, como otras grandes ciudades, sufre dos fenómenos contradictorios, por un lado produce un espacio público capaz de permitir y potenciar fuertes procesos de “individualización” y “asocialización” en términos clásicos y por otra debe responder a las fuertes tendencias que la globalización y el llamado “sistemas de ciudades” provoca, tensiones que obligan a una intervención política creativa e innovadora que aborde las tendencias “reticulares” o metropolitanas.

Sólo una dirección política potente en la ciudad de Valencia puede ser capaz de asumir ambos retos, la creación de espacios públicos integradores, mediante mecanismos de participación y el desarrollo de prácticas políticas que atiendan a los grandes desequilibrios sociales (pobreza y exclusión) y ambientales (insostenibilidad) y la creación de instrumentos democráticos que respondan a la necesidad de articular mecanismos de colaboración y cooperación entre los distintos territorios, las distintas administraciones y las esferas privadas. Crear la ciudad real para la democracia es la tarea pendiente de la izquierda, de las personas progresistas.

Trabajaremos con rigor en el proyecto colectivo del PSPV-PSOE para toda la Comunitat Valenciana que hoy tú representas, pero exigiremos energía y valentía a la hora de promover el cambio en la ciudad de Valencia, el cambio en la cultura del partido, el cambio en las prácticas que se han demostrado ineficaces para dinamizar a la militancia, el cambio que ponga al socialismo en disposición de gobernar en nuestro Ayuntamiento. En ese empeño vamos a seguir trabajando y para eso cuentas con todo nuestro apoyo.

Bienvenido y ánimo. Hay mucho por hacer, el camino es largo pero se promete apasionante.

volem i podem


La ciudad que queremos

Juliol 31, 2008

La ciudad que queremos los socialistas, radicalmente diferente a la que quiere la derecha, es un proyecto que tenemos que compartir y construir con la sociedad. Eso nos obliga a desarrollar una metodología de trabajo rigurosa y participativa que cuente con los ciudadanos y ciudadanas: los que están organizados y los que no lo están. Es necesario crear una tupida red de atención a las demandas y necesidades de las personas, tanto desde la dirección del partido en la ciudad como desde las agrupaciones de distrito, pasando por los cargos institucionales. Hay que crear la nueva política aquí y ahora, para convertir València en un modelo de gobernanza ciudadana. Primero desde la oposición, y después desde el gobierno. Por eso, junto a nuestro primer manifiesto “Un partido para crecer, un partido para ganar” planteamos ahora 10 propuestas sobre La ciudad que queremos que consideramos tienen que guiar la actuación política de los socialistas en la ciudad de València.

Vore també el manifest en valenciàLa ciutat que volem


El PSPV que volem

Juliol 11, 2008

Como decía Gramsci, “las ideas no viven sin organización”. Por ello, la primera aportación de nuestro Plan de Trabajo es poner en circulación un manifiesto donde recogemos nuestra visión sobre lo que debe ser un partido capaz de conquistar el interés de la ciudadanía.

Nuestro objetivo es que el PSPV tenga la mejor organización para que nuestras propuestas consigan el apoyo mayoritario de la sociedad. Nuestro modelo de partido va más allá de lo que ahora reconocen los Estatutos y Reglamentos vigentes: participación, renovación, transparencia, pluralidad, consenso, horizontalidad, transversalidad… son algunos principios que inspiran nuestras propuestas organizativas para hacer de éste el partido de la ciudadanía, de los sectores progresistas. Un partido abierto y capaz de crear nuevas mayorías para transformar la sociedad. Invitamos a todos y a todas, a superar el debate sobre las personas o sobre los grupos o familias, y os animamos a discutir sobre las ideas y los proyectos, que es, al fin y al cabo, el auténtico cometido de la política.

Vore també el manifest-en-valencia


La intervención que no pudimos hacer

Juny 7, 2008

Esta es la intervención que pretendíamos hacer en el Congreso Comarcal de la ciudad de Valencia para defender la lista que presentábamos. No fue posible. No estaba previsto en los reglamentos que se defiendan las ideas que están detrás de las diferentes candidaturas. Tras la votación la hemos repartido fotocopiada a todos los militantes. La ponemos también a vuestra disposición. Gracias por leernos

Compañeros y compañeras socialistas

Buenos días a todas y a todos. Desde de esta tribuna quiero pediros el voto para esta lista de compañeros y compañeras compuesta por militantes de distintas agrupaciones locales que tenemos en común una convicción: la necesidad de resucitar el debate político, de ideas, y de proyectos, en el seno del socialismo valenciano, y muy especialmente, en la ciudad de Valencia. Nuestras ideas, nuestros anhelos están sintetizados en ese manifiesto que os hemos repartido.

Podríamos haber limitado nuestra acción política a la publicación de ese manifiesto pero hemos presentado una lista para poder ganar este pequeño espacio de comunicación con vosotros: Aunque este sea un congresillo para el Federal, los que estáis (o estamos) aquí somos el partido en la ciudad. “No están todos los que son, pero si son todos los que están” y no podíamos pasar esta oportunidad de comunicar nuestro proyecto. Cónclaves como éstos son, por desgracia, poco habituales en la ciudad de Valencia.

Antes de avanzar queremos aclarar que ésta no es la lista de ninguno de los precandidatos al Congreso de los socialistas valencianos, ni de ninguno que esté por salir. Y…. en el fondo…. es la lista de los tres, ¿Por qué es la lista de todos? Pues por una razón muy sencilla: Ni el compañero Puig, ni el compañero Alarte, ni el compañero Romeu van a ser capaces de conseguir su objetivo: cambiar el rumbo político de esta Comunitat si no transformamos la cultura política del PSPV, en todo el territorio valenciano, pero muy especialmente en la ciudad de Valencia.

Si no ganamos en la ciudad, nunca ganaremos el País. Y si no transformamos la cultura política del PSPV nunca vamos a convencer a los apáticos, a los desencantados (a los desencantados con el PSPV y con el PP) de que somos una alternativa de futuro, de que somos capaces de liderar un cambio hacia más democracia, más participación, más derechos, más equilibrio, más justicia, más calidad de vida, más ciudadanía.

Una lista encabezada por el presidente y el secretario general, con un delegado por agrupación, como la que se nos propone, estaría muy bien si no fuera porque, como todos sabemos, esconde el pacto de siempre con las familias de siempre.

Es esa cultura la que hay que cambiar. Si las Asambleas de militantes son puro trámite, si la confección de la listas es un reparto incomprensible de territorios simbólicos, que se agrupan bajo ese nombre también incomprensible de “familias”, si no hay votaciones, si no hay debate de proyectos, si no hay confrontación de ideas podéis explicarnos ¿Cómo vamos a convencer a la ciudadanía de que nuestro proyecto va a contar con ellos, con los ciudadanos?

Hemos de recuperar la esencia del partido: un instrumento de aprendizaje político que analiza las necesidades y problemas de la sociedad y los transforma en propuestas políticas que lanza a la ciudadanía. La mayoría de los militantes estamos aburridos de no participar. Estamos cansados de identificarnos públicamente, en la calle, en el trabajo, en la familia, con unas siglas para que, luego, en ese proyecto político no se cuente con nosotros, más que cuando hay que ir a la agrupación a votar unas listas que se han confeccionado no se sabe con qué criterios, o a pegar carteles, a hacer de interventores o a llenar la plaza de Toros. Vamos, sí, vamos pero estamos cansados.

Yo no soy la cabeza de una lista. Soy la portavoz de un proyecto político. Aquí estamos Berta Chulvi, Juan Antonio Gabaldón, Marina Calatayud, Quique Carbonell, Yolanda Lidón, Ismael Serrablo, Marisa Bou, Miguel Wiergo, Nuria Espí, José Ignacio Pastor, Marga Soler, Fran Sanz, Trinidad Tarazaga, Miguel Soler, José Perales y Pepe Reig.

Y compartiendo sensibilidad y proyecto con nosotros hay mucha más gente que no está en esta lista y que como los que sí están, trabaja cada día defendiendo los valores socialistas en las asociaciones de vecinos, en las ampas, en los sindicatos, en sus trabajos, en las calles y también en internet. Somos gente que llevamos tiempo (algunos mucho tiempo) debatiendo sobre la necesidad y las posibilidades de cambiar la CULTURA POLÍTICA del socialismo valenciano en la ciudad.

Y digo con énfasis “CULTURA POLÍTICA” porque no es sólo, ni principalmente, un cambio de personas, sino una transformación de las prácticas políticas del partido con un objetivo: Los más de 2.400 militantes de la ciudad, tenemos que poder aportar al proyecto socialista algo más que nuestro voto en una asamblea, tenemos que traer a este partido información sobre lo que vemos en la calle e ideas sobre cómo actuar. Tenemos que ser escuchados, apreciados y admirados por nuestro compromiso socialista. Los 2.400, con independencia y con sentido crítico, sin exclusiones. Ni uno sólo puede quedar fuera. Aquí no sobra nadie, pero sobran muchas actitudes de conformismo, comodidad y resignación.

Cambiar las prácticas en las agrupaciones locales, en las ejecutivas, en los órganos de gobierno, es fundamental, y se puede hacer de forma sencilla, dialogante, colaborativa, si todos estamos convencidos de la importancia de ese cambio cultural en nuestra organización. Hay muchos modelos sobre cómo incrementar la participación en el seno de una organización que provienen tanto de la experiencia de los movimientos sociales como de otros ámbitos. Debatamos sobre cuáles son los más adecuados y pongámoslos en práctica. Nos va en ello la vida como organización y como proyecto político.

Pero hay más. Hemos de empezar por escuchar a los militantes pero en realidad nuestro objetivo es hacer del PSPV, el partido político de la ciudadanía: Hemos de abrir puertas y ventanas…. NO sólo para que entre el aire fresco de las ideas, los conocimientos, las preocupaciones, los dramas, las exclusiones, las sensibilidades de nuestra sociedad….SINO TAMBIÉN… Y MUY IMPORTANTE…hemos de abrir las ventanas y las puertas para que puedan respirar los de dentro. ¿O ES QUE TODOS LOS QUE ESTAMOS AQUÍ NO NOS MERECEMOS ALGO MEJOR? ¿NO NOS MERECEMOS MÁS TRANSPARENCIA, MEJORES MÉTODOS DE PARTICIPACIÓN, MÁS CARIÑO Y MÁS RESPETO?

Creemos en vuestras energías para mejorar el partido. Hemos de creer en vosotros y vosotras porque sois gente generosa, que sacrifica su tiempo personal para participar en un instrumento político – el partido- cuyo objetivo es transformar la sociedad. El instrumento no puede suplantar a la función. Compañeros y compañeras hemos de hacer política de verdad, construyendo la democracia en nuestra propia casa para, a partir de ahí, integrar a la ciudadanía en un proyecto socialista creíble y de futuro. Y para eso os pedimos el voto. Sé que aquí y ahora no tenemos muchas posibilidades. Pero os invito a que os incorporéis a este desafío porque no vamos a parar. Gracias por habernos escuchado.


PSPV: un proyecto de la ciudadanía

Juny 7, 2008

1º.- El próximo año, la derecha política de nuestra ciudad cumple 17 años en el gobierno,. En ese tiempo, la derecha social y económica ha logrado una hegemonía que ha permitido diseñar Valencia primando intereses privados frente a los intereses generales. Esta política ha tenido un gran impacto sobre el territorio. Hoy tenemos una ciudad con grandes deficiencias estructurales en dotaciones públicas (sanidad, educación, servicios sociales, cultura, deporte, etc.). Sufrimos serios problemas de cohesión social y padecemos un importante empobrecimiento de la cultura cívica y un grave déficit democrático.

2º.- En Valencia, como en todas las grandes urbes, se producen, al mismo tiempo, fenómenos de prosperidad y progreso junto a graves problemas de fragmentación social. La clave de un buen gobierno en las grandes ciudades es conjugar los retos del crecimiento económico, con la integración social y la sostenibilidad ambiental. Valencia es el ejemplo perfecto de cómo la derecha no sabe conjugar estas tres dimensiones. La derecha ha puesto en manos de intereses privados la gestión del crecimiento urbano y eso es algo que siempre tiene consecuencias: disolución del espacio público en que se habría de producir la vida ciudadana y riesgo de fractura social. Para restablecer los equilibrios necesarios, Valencia necesita otros modos de hacer política basados en el protagonismo a la ciudadanía. La derecha no comprende esa forma de hacer política porque este pensamiento basado en el respeto a los derechos de la ciudadanía no pertenece a su cultura.

3ª Nosotros, los socialistas y la izquierda en general, si comprendemos esa necesidad porque nuestro proyecto político se asienta sobre la igualdad de derechos y responsabilidades de todos los ciudadanos y ciudadanas con independencia de su origen familiar, con independencia de su capital económico, con independencia de sus ideas políticas o religiosas. Donde la derecha ve “consumidores o fieles”, nosotros vemos ciudadanos y ciudadanas.

4ª.- El PSPV es el mejor instrumento de intervención política con el que cuentan los progresistas en nuestra ciudad. Nuestra obligación es ponernos al frente de esa necesaria transformación. Nuestro reto ser capaces de articular la mayor energía ciudadana posible para cambiar el gobierno de la ciudad. Para ello, el PSPV necesita cambios organizativos, pero sobre todo culturales, que lo sitúen en la sociedad de la participación y del conocimiento, en un nuevo proyecto colectivo más abierto. Esto se ha de traducir en la incorporación decidida de las nuevas formas de militancia y participación derivadas de las nuevas tecnologías de la información. También en la recuperación de una relación fluida, de mutuo enriquecimiento y autonomía, con los movimientos sociales y urbanos que vehiculan nuevas formas de intervención cívica.

5º.- Las propuestas de los firmantes de este manifiesto serán concretadas en los próximos procesos congresuales del PSPV y propondrán una transformación de nuestro proyecto político. No miramos para otro lado atribuyendo responsabilidades ajenas. Creemos que nuestro partido es manifiestamente mejorable y ese impulso de transformación será decisivo para el cambio en el País Valenciano. Un cambio que nos reclama la ciudadanía. Un cambio al que aspiramos muchos militantes que queremos ejercer nuestra responsabilidad y compromiso.

6º.- Ante la adversidad el PSPV se ha encerrado en sí mismo y ha gastado toda su energía en debates internos. Se ha creado un aparato capaz de ganar Congresos, pero incapaz de ganar elecciones. Esa dinámica, cuyo soporte en muchas ocasiones es la primacía de los intereses personales frente a las ideas, ha supuesto un grave empobrecimiento de la vida partidaria. Ha alejado del partido a personas capaces y generosas cuya única pretensión es contribuir a mejorar la sociedad. Ha llevado a una privatización o patrimonialización de un instrumento político – el partido- con más de 100 años de historia. Nos proponemos recuperar su sentido como principal actor político de un proyecto progresista para la ciudad de Valencia. Frente a un partido para los militantes, apostamos por un partido para la ciudadanía.

7º.- Necesitamos cambiar nuestra forma de actuar, para ser capaces de recoger la energía dispersa que alberga esta sociedad compleja y en permanente cambio. Sólo podremos entender esta sociedad si le abrimos nuestras puertas para escuchar sus mensajes y hacemos del conocimiento y la participación nuestra mejor arma. El partido debe ser un instrumento de aprendizaje, capaz de recoger la complejidad de la sociedad y transformarla en acción política.

8ª. Creemos que una democracia avanzada sólo se construye con la intervención de la ciudadanía. La redefinición y reconstrucción del espacio público es una tarea imprescindible para la vitalidad de la democracia. Si no defendemos que la nuestra es una sociedad política, de ciudadanos y ciudadanas con derechos, nuestro mundo se acabará convirtiendo exclusivamente en un espacio para el consumo y el espectáculo mediático.

9º.- En este manifiesto no hay un llamamiento a una adhesión incondicional sino que valoramos al militante crítico, independiente y comprometido con la sociedad. Nuestra aspiración es transformar el partido entre todos, para que sea la herramienta que nos permita crear una sociedad más justa, más democrática, más libre. Creemos en el compromiso militante, que dé sentido a nuestra opción personal que un día nos hizo adherirnos al proyecto político que representa el PSPV, y que hoy, a nuestro juicio, debe ser revisado.

10ª No nos resignamos, no esperamos que vengan mejores tiempos o que otros nos resuelvan nuestros problemas. Creemos que podemos hacer mucho más de lo que hacemos, creemos que otras muchas personas pueden contribuir a ese cambio, a ese urgente impulso. Y estamos dispuestos a trabajar por ello. Esa es nuestra responsabilidad. Juntos, podemos.